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Archivo para la etiqueta “Zapatero”

¡Apunten…!

Arantza Quiroga, mujer salida del pueblo y hecha a sí misma, detenta en estos momentos la presidencia del Partido Popular del País Vasco, la comunidad en donde más militantes del partido que conduce España hacia nadie sabe dónde aunque muchos lo sospechan, han perdido la vida a causa de la actividad de ETA. Perteneciente al ala del partido que considera que el preservativo es pecado, y mortal además, desconozco si es de los miembros del staff pepero a los que les ha tocado ir o no ir a la manifestación de mañana domingo “contra todo” y que, para disgusto de los asistentes, no será en la Plaza de Oriente, con lo que debe poner gritar “Zapatero con tu abuelo” en el mismo lugar en que su asesino recibía periódicamente loores desenfrenados de los fieles adictos.

El caso es que a la buena de Aranxta, tan piadosa, ayer se le ocurrió destaparse con unas declaraciones en las que más o menos venía a decir que acatar la decisión de Estrasburgo podía ser lo correcto. Y esta misma mañana, cuando aún no han pasado 24 horas y justo la víspera de la mani a la que probablemente termine acudiendo la rubia lideresa, Libertad Digital -la página de Internet en la que Jiménez Losantos complementa sus celebérrimos fusilamientos matinales contra cualquiera que ose apartarse lo más mínimo de la línea politica de la derecha española que decide personalmente él mismo- la saluda con esta noticia.

En el más puro estilo “sabemos donde vives y nos hemos quedado con tu cara, bonita…” que tan bien practica aquel joven pelilargo que presumía de progre -y ni así conseguía ligar- en la Barcelona setentera de Jaume Sisa y unos jovencísimos Nazario, Ocaña y Mariscal.

Información basura

En descargo de Somoano, el padre de los actuales informativos basura, hay que reconocer que la suya era una misión imposible. Estaba cantado que en cuanto convirtiera RTVE en una terminal de la propaganda pepera los espectadores de la era Zapatero, acostumbrados a algo parecido a la pluralidad de ideas (recuérdese 60 segundos), la abandonarían en masa. En ese escenario, sólo podía contar con recuperar al ganado atrapado por el TDT Party, pero éste -con buen criterio, creo- ha dicho que nones porque con los diferentes gatos se excitan más, y a ciertas edades eso no tiene precio…

Resistentes

Fenando Savater -el autor del adorado La infancia recuperada de mi juventud y de la carta al director publicada hace unos días en El País– lleva unos años, además de pesadito, un poco crecido. Sobre todo por la insistencia en que durante todos estos años de resistencia a ETA solo unos pocos de los resistentes han obrado de la manera correcta, convirtiendo casi automáticamente a todos los demás en poco menos que colaboradores necesarios, cuando no -por recuperar la maravillosa expresión con la que mi padre solía premiarme por la misma época en que leía la obra cumbre del filósofo donostiarra- en tontos útiles. Por supuesto, los resistentes correctos son los que representan algunas figuras de todos conocidas entre las que sobresale con luz cegadora la del propio Savater.
Excepto en el deseo de que ETA no vuelva jamás a matar, no se me ocurre la más mínima posibilidad de encontrar algo en común entre la hermana de Miguel Ángel Blanco -a sueldo del Partido Popular prácticamente desde el día del asesinato y una de las principales voceras de las tesis del mismo desde entonces- y, por ejemplo, las hijas de Ernst Lluch, de quienes desconozco si mantienen alguna actividad remunerada relacionada con la muerte de su padre. Y no dudo ni en lo más mínimo que habrá millones de españoles que se alinean con la figura de la chica Blanco. Pero estoy igual de convencido de que habrá otros muchos millones más cercanos a la posición de las chicas Lluch, reconociendo, eso sí, que a estas últimas se las oye muchísimo menos. ¿Por qué? Imagino que porque nadie ha pretendido hacer bandera política de sus posiciones a la búsqueda del deseado rédito electoral, algo que en los populares es tan evidente que se diría incrustado en su material genético. Y que es lo que sigue haciendo -ahora en un nada indisimulado apoyo a la figura de Rosa Díaz, la mujer que casi fue Zapatero-, a estas alturas, una respetadísima figura intelectual a la que ya sólo le falta añadir a su currículum el entorchado de colaborador en como se llame ahora El gato al agua, y eso si es que no lo ha hecho ya.

Sindicatos sin poder

Un hombre tan equilibrado, tan sobrio, tan incapaz de despeinarse salvo, si acaso, cuando Raúl fallaba otro penalti-en-el-último-minuto con aquella roja de la que ya todos parecemos habernos olvidado -Rajoy, vamos-, quién lo iba a decir, será la presión, el peso del poder, el síndrome de la Moncloa, pero al final en una comparecencia chupada va y mete la patita y hace lo único que jamás, ¡jamás!, puede hacer un político: decir lo que piensa. “Los sindicatos lo que no quieren es perder poder… ¡Uy, perdón… se me ha escapado!”

Mientras lo pierden o lo acaban de perder lo que ya está aquí es la reforma anunciada. La imaginada, la sencilla de entender, el corolario final de la nueva economía que comenzó a introducir Reagan en la América de Bruce Springsteen (la de My Hometown); la que reduce los derechos de los trabajadores a uno solo: el de dar las gracias al patrón por lo que le apetezca hacer con él. La reforma que el desgraciado de Zapatero consiguió retrasar durante tres años mientras cavaba su tumba y la de su partido, un partido con millones de defectos pero que al menos le quitó a mucha gente de mi generación la vergüenza de ser españoles (aunque casi termina por devolvérnosla).

¿Y ahora qué?

Recordando la actuación de los sindicatos, de sus líderes, durante la reciente campaña electoral que nos trajo al presidentre al que esta mañana se le calentó la boquita apenas un instante, la pregunta es sencilla. ¿De verdad están sorprendidos? ¿No se lo imaginaban? ¿Por qué se comportaron, entonces, como si el asunto (quién sucedía a ZP como próximo Presidente de Gobierno) no fuera con ellos?

Supongo que este errror (este inmenso error que decía el nunca suficientemente olvidado Ricardo de la Cierva, el Historiador) es de los que no tienen vuelta atrás, de los que sólo se olvidan con la desaparición de quien lo comete. ¡Vaya, otra buena noticia! Lo que sustituya a nuestros sindicatos (UGT, Comisiones, Méndez, Toxo) como manera de organizar a los trabajadores en el futuro no puede, es absolutamente imposible, ser peor que lo que conocemos.

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