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Miedo

Adivinanza: ¿quién tiene más miedo: Bárcenas de que Rajoy y la Cospe le envíen a alguien para romperle las piernas o Mariano y Dolores de que sea Bárcenas quien se lo envíe a ellos?

El pacto

El entusiasmo con el que la señora Merkel parece estar aplicándose a la destrucción sistemática de cualquier posibilidad de triunfo electoral por parte de Podemos, al encarnizarse con su trasunto griego de la forma en que lo viene haciendo estos últimos días, sólo podría entenderse si respondiera a un pacto supersecreto por el que Mariano Rajoy se hubiera comprometido con la hija del pastor que quiso evangelizar a la Alemania comunista a que, mientras él siga gobernando en España, los bancos alemanes no dejarán de cobrar ni un solo euro de la desconocida y probablemente inimaginable cantidad de ellos que es fácil suponer que les debemos.

Rodríguez

El proceso debió ser más o menos el siguiente:
Hace unas semanas Rajoy mientras ve en la tele un programa no deportivo tiene una idea: “Este curita de los negritos que está pachucho por esa enfermedad tan mala… ¿y si me lo traigo pa España? ¡Qué idea! Así, los católicos estos que se me van a cabrear la leche en cuanto aborte la ley antiaborto del aborto de Gallardón… puede que se les pase un poco el mosqueo. ¿Y ahora qué? [pausa no demasiado larga, dadas las características del sujeto pensante] Ya lo tengo: ¡esto debe tener que ver con Sanidad…!
– Purita, llama a Ana Mato
Tic tac, tic tac…
– .Está en un cumpleaños.
– ¿Con globitos?
– Supongo, si no no sería Ana Mato.
– Que se ponga lo mismo.
Tic tac, tic tac…
– Hola, presi, ¿te guardo un poco de tarta?
– Me voy a traer un cura con ébola a España. ¿Qué hago?
Largo silencio…
Aún más largo…
Al fin:
– El ébola es eso que mata a los negros ¿no?
– Eso acabo de oír en la tele. Me equivoqué de cadena y se me ha ocurrido la idea.
– Pues habrá que llevarlo a un hospital.
– Precisamente para eso te llamo. ¿A cuál?
– Yo no llevo los hospitales. Están transferidos…
– Pero dependerán de alguien, ¿no?
– Sí claro, de las comunidades. Tráelo a Madrid, así estará el cura más a mano para hacerte fotos con él y eso…
– Buena idea, no vamos a llevarlo a Barcelona para que se cure y termine votando en el referendum que nunca se va a hacer, de ninguna de las maneras, mientras yo sea… por encima de mi…
– Pues entonces ya sabes, presi; llama a la comunidad. Purita tiene el numero… Chao, que vienen las velitas…
Purita, que ha estado escuchando:
– Ya le paso, presidente
– Ignacio, cómo se llama tu chaval de Sanidad.
– Ahora no caigo, como lleva tan poco… Pero espera… Y no es un chaval. He cogido a uno mayor con pinta un poco así, mitad borracho mitad camisa vieja, no se si me explico…
– Perfectamente…
– Gustan mucho a las señoras mayores, sobre todo en Salamanca… el barrio. Y como es mayor y tiene estudios no se pasará el día buscándose un retiro, como los otros, Que luego siempre termino yo en los periódicos, como la Cospe…
– Me das el nombre de una vez…
– Lo tengo: Rodríguez, Javier Rodríguez El te lo arregla todo es un plis plas, seguro.,,
De esto a la cara de perplejidad de Ana Rosa Quintana en la mañana del jueves -y AR ha entrevistado a entes como Belén Esteban o la italiana Dell’Atte, así que debería estar curada de espantos- sólo han pasado apenas dos meses

¡Que Dios no lo quiera!

No sé si conocen a un tal Merlos, probablemente la estrella emergente de nuestra derecha cañí, taurina y asilvestrada (la de de siempre, vamos), como demuestra su reciente fichaje por La Razón del entrañable Marhuenda, se supone que para sustituir a medio plazo a un Ussía que ya no da más de sí, convertido en un semiautista encerrado en sus eternos veraneos en San Sebastián. Lo conozcan o no, el Merlos ese, anoche, en el informativo de los obispos que inflama diariamente con entusiasmo digno de mejor causa, se la pasó repitiendo como un mantra la frase que encabeza este breve desahogo. ¿Que qué era lo que al apuesto joven -las postulantas del Opus Dei hacen cola en todos los corteingleses del mundo para que les firme cualquier cosa: un exabrupto, una braga de cintura alta, la estampita de San Josemaría- le llevaba a realizar repetidamente tan altas exclamaciones? Pues si lo entendí bien -y prometo por mi honor que estaba haciendo zapping en estado de completa sobriedad- lo que le preocupaba era que algún exaltado, Dios no lo quiera, llevado por una santa ira fácilmente comprensible, Dios no lo quiera, le descerrajara seis tiros, ocho si el arma lo permite, Dios no lo quiera, en su cansado cuerpo a esa mujer ya madura que, tras ser puesta en libertad por una decisión de la masonería internacional reunida en Estrasburgo, ha convertido a Bárcenas en apenas un par de días en un personaje de la historia del Medievo, lejano, difuminado por el paso de los siglos… Milagro que Mariano Rajoy y su escudera La Cospe deben estar agradeciendo con fervor al mismo Dios citado por el preocupado Merlos, o en su defecto a uno muy parecido.
No estoy muy al tanto de las leyes que se aplican hoy día en España, si es que se aplica alguna todavía. Pero supongo que la incitación al asesinato -por muy piadosa que sea la forma bajo la que se camufle-, y más si se produce en un medio de comunicación de concesión pública y financiado, además, por una confesión religiosa mantenida prácticamente en su totalidad por el Estado, merecerá si no una multa, que no está la Iglesia para dispendios, como repiten sus portavoces cada diez minutos, al menos una amonestación. Pues esperen sentados porque el ministro que debería decidirlo es ni más ni menos que el renacido Gallardón, el niño que fue progre y le gustaba la ópera. Y el que debería llevar ante el juez al infractor es, casualmente, un tal Fernández, el que no saca la mano del bolsillo del crucifijo ni aunque le vayan la fe y la vida en ello.
Así que, si se trata de lamentar los hechos, y hasta de reprender al pollopera por lo sucedido, ya solo nos quedan los obispos, los patrones del chaval con ambiciones. Los que nos venden, cada día, paz y amor, perdón y comprensión y luego van y sueltan, cada noche, al tal Merlos.

¡Rajoy manda!

Lo de que el Madrid no puede perder otra Liga en Octubre se sabe desde Agosto Si, además, tiene que ganarla por decreto… se confirmará en los próximos meses.

Enseñando la patita…

Con los ímprobos esfuerzos que el gran Figurante de las Azores tuvo que hacer para convencer a varios millones de incrédulos de que a demócratas no les ganaba nadie -lo de las aperturas de curso del PP en Quintanilla de Onésimo (de Onésimo Redondo) era tan sólo un chiste privado para el resto de millones de seguidores- y que aparezca una indocumentada de pueblo cualquiera, una que no le llega a Carromero ni a los tobillos, y se les venga abajo todo el tinglado… ¿Cómo se dirá annus horribilis en gallego? Aunque dudo que Rajoy haya hablado gallego en su vida, que en el 36 mataban con frenesí por esa tontería (los seguidores del tal Onésimo, casualmente).

Regreso al Retiro

Pues a mi un tío minero que ya murió hace muchos años me contaba de niño que, en la cuenca asturiana en la que sobrevivía malamente, muchos utilizaban el autobús que les ponían gratis cada vez que había que llenar la Plaza de Oriente para gritar ¡Gibraltar español!. La verdad es que él aprovechaba el viaje -aunque pasaba del bocadillo- para llevarnos a las barcas del Retiro, pero lo verdaderamente importante, lo que habría que agradecerle a este Rajoy que ya no sabe qué hacer para que no le mienten a Bárcenas cada dos por tres, es que el PP, con sus iniciativas a cual más estrambótica, nos hace recordar a todos nuestra ya lejana -¡ay!- infancia…

Sri Lanka

No puede ser casualidad. Que más o menos a la misma hora en que Bárcenas visita al juez Ruz, se pone una corbata prestada por su abogado -los detalles humanos son los que encandilan a las masas, bien que lo sabían los padres del folletín- y efectúa el definitivo (mientras Pedro J. no decida lo contrario) tirón de la manta que hundirá a Rajoy para dar paso a Esperanza Aguirre hacia las más altas cumbres de la nación, justo en ese mismo momento, un juez sevillano decida que ha llegado el momento de encontrar el cadáver, ¡por fin!, de Marta del Castillo. Y ahí tenemos a toda la televisión matinal en pleno tirando de teleobjetivo para enseñarnos al padre de la niña apartando unas ramas para que pase lo que parece un triciclo oxidado con una especie de portátil encima atado con una cuerda, mientras la Ana Rosa de guardia este caluroso lunes de julio nos explica emocionada que la cosa se llama geoescaner o algo todavía peor.
Metidos ya en esta dinámica no creo que nadie se extrañe si dentro de unas semanas, cuando el único periodista de España que ha conseguido comprarse un chalet con playa privada en Mallorca decida que ha llegado la hora de que Bárcenas protagonice el siguiente episodio de su culebrón particular, el programa matinal de Antena 3, el de las marujas, nos salte a la cara con la exclusiva mundial de que Antonio Anglés podría haber sido visto -vivo, claro- en… ¿en Sri Lanka? ¿por qué no? ¡…en Sri Lanka!.

La pregunta

Hay una pregunta terrible que debe responderse para entender lo que ha pasado con los fondos ilegales del PP estos últimos veinte o treinta años. Pero no se la hacen porque les horroriza saber la respuesta. La pregunta es: ¿los cien millones de euros que debe de haber acumulado Bárcenas en estos años son el lógico tres por ciento de lo que el Cabrón y sus predecesores en la tesorería recaudaron para el partido en ese periodo.. o los sobresueldos que repartían a los altos cargos son el tres por ciento de lo que de verdad le han estado robando?

Rajoy001

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