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Archivo para la etiqueta “Ana Botella”

Lógica

La lógica de la huelga de basuras que ha convertido Madrid en una copia a escala del vertedero ese de las afueras de Lima que tan a menudo sale en televisión para ilustrar el infierno que puede ser este planeta es tan transparente que resulta imposible que todavía quede alguien que no la entienda. Recuérdese, ante todo, que la limpieza urbana era el campo de acción favorito de Tony Soprano. Y una vez recordado, es absolutamente inimaginable que haya un Soprano español tan imbécil como para pagar mil euros al mes por un trabajo que cinco millones de personas están dispuestas a hacer por quinientos. Que este Tony local y Ana Botella llegaran a encontrarse era solo cuestión de tiempo…

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Obra pública

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La foto que ilustra esta entrada está tomada ayer mismo y muestra el avance imparable con el que se ejecuta la que probablemente sea ahora mismo la única obra pública que se realiza en el Madrid de Ana Botella mientras terminan de decidirse a concedernos o no la Olimpiada de no sé qué año, y si es que sí que el Sumo Hacedor del Universo nos coja confesados.

La obra empezó hace una semana, día más día menos, y al ritmo que se adivina nadie nos quita los quince días para construir una escalera de menos de dos metros de ancho y a lo sumo seis peldaños… ¿A alguien puede extrañarle todavía que estemos como estamos, con este nivel de eficacia productiva avalado por los mandamases de la municipalidad?

La obra, por cierto, es un fleco que se quedó olvidado (el paso de cebra a ninguna parte lleva pintado ya varios años) de la magna empresa gallardonita que ya ha pasado a la historia mundial del despilfarro como Proyecto Río. Y para entender plenamente sus características debe advertirse que cuando se acometió la monumental infraestructura que debía llevar a Madrid a la cumbre de la modernidad y a Ruíz Gallardón a la Moncloa – a día de hoy los dos objetivos parecen lejos de alcanzarse-, los plazos de ejecución quedaron meridianamente claros desde el principio para todos los vecinos, entre los que me encuentro. A saber: el túnel urbano más largo del mundo -a Gallardón le pirran los superlativos, ahora está empeñado con la ley del aborto más retrograda de Europa- se ejecutaría en tres años justos, para que la apertura coincidiera casualmente con las municipales. Y para plantar encima un puñado de árboles tendrían cuatro años mas, a fin de coincidir -también casualmente- con las siguientes. A mí, en concreto, me tuvieron siete años completos sin poder cruzar el río para ir a casa de mis padres, aunque como ya se habían muerto en el fondo me dio lo mismo; pero, aunque en el barrio abundan muy mayoritariamente los admiradores del marido de la alcaldesa, algunos vecinos ya comentan -con cierta coña, todo sea dicho- que es posible que la escalerita se inaugure para las próximas municipales…

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