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Archivar en la categoría “Economía”

El BMW que nos vendieron tres veces

Primero la BMW le vendió un coche a un españolito que cobraba 800 euros al mes pero se merecía lo mejor de lo mejor. Luego un banco alemán le prestó el dinero a uno español para que se lo prestara al de los 800 euros. Y ahora la Unión Europea, a las órdenes de Angela Merkel, ya se encarga de que Rajoy le pague a los bancos alemanes hasta el último céntimo de euro en concepto de recargos, penalizaciones, primas extraordinarias, multas o como quiera que le llamen a todo lo que se están embolsando a cuenta de un país que creyó a un fulano con bigote cuando les dijo que habíamos subido a la primera división sin pasar siquiera por la segunda, todo ello salidos directamente del culo de la historia en la que nos dejó el franquismo.

P.D.: El BMW, con veinte años y más de quinientos mil kilómetros encima, está ahora mismo en Milanuncios.com a un precio bastante bueno para ser un BMW.

El pacto

El entusiasmo con el que la señora Merkel parece estar aplicándose a la destrucción sistemática de cualquier posibilidad de triunfo electoral por parte de Podemos, al encarnizarse con su trasunto griego de la forma en que lo viene haciendo estos últimos días, sólo podría entenderse si respondiera a un pacto supersecreto por el que Mariano Rajoy se hubiera comprometido con la hija del pastor que quiso evangelizar a la Alemania comunista a que, mientras él siga gobernando en España, los bancos alemanes no dejarán de cobrar ni un solo euro de la desconocida y probablemente inimaginable cantidad de ellos que es fácil suponer que les debemos.

Ingeniería financiera

Esto de Grecia y los bancos alemanes recuerda poderosamente a aquello tan conocido de los años del todo incluido. Sí, cuando un ecuatoriano bajito, que ganaba menos de mil euros al mes y pagaba cuatrocientos por la habitación del piso patera en el que vivía con su mujer y sus hijos, entraba en una oficina de CajaMadrid y le hacían una oferta irresistible: “Mire, si me trae usted las firmas de una hermana, dos cuñados, el vecino de enfrente y alguna otra que se le ocurra, usted sale de aquí con préstamos suficientes para comprarse un piso, cambiar de coche, llevar a la familia a Ecuador el verano que viene y tomarse unas cigalas con los amigos a su salud y la mía”. Y salía, el tío machote… con los bancarios muertos de risa y calculando su comisión…

Aritmética elemental

Las posibilidades electorales de Podemos están directamente ligadas a la evolución de la relación entre quienes ya no tienen nada que perder y quienes todavía les queda algo. En cuanto la primera cifra supere a la segunda… ¡vía libre!

Lógica

La lógica de la huelga de basuras que ha convertido Madrid en una copia a escala del vertedero ese de las afueras de Lima que tan a menudo sale en televisión para ilustrar el infierno que puede ser este planeta es tan transparente que resulta imposible que todavía quede alguien que no la entienda. Recuérdese, ante todo, que la limpieza urbana era el campo de acción favorito de Tony Soprano. Y una vez recordado, es absolutamente inimaginable que haya un Soprano español tan imbécil como para pagar mil euros al mes por un trabajo que cinco millones de personas están dispuestas a hacer por quinientos. Que este Tony local y Ana Botella llegaran a encontrarse era solo cuestión de tiempo…

Mercadillo

Bill Gates, preguntado por su inversión en FCC: “Ha sido apasionante, nunca había estado en un mercadillo”.

El botín

Lo ha dicho el banquero Botín, ese ser superior que parece tener por apellido toda una declaración de intenciones: a España le va como nunca y le entra el dinero “por todas partes”. Como a las actrices hiperdepiladas del vídeo porno, me imagino.
El país entero -los que hacen cola ante los comedores de caridad y también los que aún no- se tira de los pelos ante el estupor que tan obscena declaración les produce. No caen en la cuenta de que el patrón de Fernando Alonso habla de una España distinta, para ellos desconocida, muy diferente en todo caso a la que sufre los recortes de Rajoy y en la que sobreviven cerca de cincuenta millones de seres profundamente aterrorizados por el porvenir. En la suya, en la de Botín, habitan unos pocos miles de espabilados que supieron subirse al carro en el momento oportuno y están dispuestos a todo -y aterra pensar lo que quiere decir “todo”- con tal de no bajarse de él nunca mas.
Está claro que ese dinero que llega de todas partes lo hace en billetes de quinientos euros. ¿Qué le importa a quienes -como los españoles de a pie pueden asegurar- no han visto en su vida siquiera uno de cien?
En realidad la declaración del capo del Santander es, si se piensa bien, absolutamente fundada. Lo que sucede es que sólo resulta comprensible para aquellos que, cada día, se llevan el botín a casa.

Sobres

Por mucho que cierta prensa -que no hace falta especificar porque todos se la estarán imaginando- se dedique a echar mierda sobre el maquinista (que es un ser humano y que puede volverse loco en cualquier momento, como los columnistas que firman esas líneas infames a las que me refiero), la impresión que da todo este asunto es que la existencia de una vía férrea de alta velocidad que no obliga a frenar automáticamene a cuatro kilómetros de una estación a un tren que puede circular a más de 300 kilómetros por hora, sólo puede entenderse pensando que por alguna parte hay que ahorrar para pagar las comisiones que acaban repartidas en esos sobres color marrón de los que tanto se ha hablado últimamente.

Deslocalización

La forma de combatir la deslocalización es tan simple que no se entiende que aún no se le haya ocurrido a nadie. Se trata de producir cosas, objetos, servicios, lo que sea que no pueda fabricar un niño de siete años y tirando a morenito al que le dan un trozo de pan al día para sobrevivir. Y por cierto, una vez resulto el problema, también podríamos dedicarle un rato al del niño que ha tenido la desgracia de nacer en Bangla Desh…

Final de era

¡Por fin se acabó la crisis!

A recalificar, que ya estamos perdiendo tiempo…

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