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Archivar para el mes “octubre, 2013”

1942-2013

¡Apunten…!

Arantza Quiroga, mujer salida del pueblo y hecha a sí misma, detenta en estos momentos la presidencia del Partido Popular del País Vasco, la comunidad en donde más militantes del partido que conduce España hacia nadie sabe dónde aunque muchos lo sospechan, han perdido la vida a causa de la actividad de ETA. Perteneciente al ala del partido que considera que el preservativo es pecado, y mortal además, desconozco si es de los miembros del staff pepero a los que les ha tocado ir o no ir a la manifestación de mañana domingo “contra todo” y que, para disgusto de los asistentes, no será en la Plaza de Oriente, con lo que debe poner gritar “Zapatero con tu abuelo” en el mismo lugar en que su asesino recibía periódicamente loores desenfrenados de los fieles adictos.

El caso es que a la buena de Aranxta, tan piadosa, ayer se le ocurrió destaparse con unas declaraciones en las que más o menos venía a decir que acatar la decisión de Estrasburgo podía ser lo correcto. Y esta misma mañana, cuando aún no han pasado 24 horas y justo la víspera de la mani a la que probablemente termine acudiendo la rubia lideresa, Libertad Digital -la página de Internet en la que Jiménez Losantos complementa sus celebérrimos fusilamientos matinales contra cualquiera que ose apartarse lo más mínimo de la línea politica de la derecha española que decide personalmente él mismo- la saluda con esta noticia.

En el más puro estilo “sabemos donde vives y nos hemos quedado con tu cara, bonita…” que tan bien practica aquel joven pelilargo que presumía de progre -y ni así conseguía ligar- en la Barcelona setentera de Jaume Sisa y unos jovencísimos Nazario, Ocaña y Mariscal.

Gratis

Debió ser a principios de 1996 cuando un compañero de colegio -ingeniero o informático o las dos cosas, nunca me quedó muy claro- me habló de una palabra mágica que todavía circulaba casi en secreto en círculos de iniciados. Internet. Me explico lo que era, de dónde venía y, sobre todo, hasta donde podría llegar. Y debo reconocer que se quedó muy corto. Pero sí que recuerdo que en un momento de nuestra charla le pregunté:

– ¿Y tú crees que los americanos le van a regalar al mundo esta supuesta maravilla gratis total?

Ya se ve que no…

Una de Smiley

Imagino que en media hora a lo sumo algún periódico nos informará en exclusiva de que España también ha sido espiada por los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Inglaterra, Francia y, probablemente, el principado de Andorra, No sé ustedes, pero yo, ni oyendo una y otra vez la narración en la SER del gol de Iniesta en formato politono consigo recuperar el orgullo de ser español, perdido allá en mi lejana adolescencia, cuando descubrí no sólo que no íbamos al mundial de Méjico sino que, además, mi padre había sido falangista.

Clásicos

Maravilloso vídeo (dura solo veinte minutos) especialmente recomendado para todos aquellos que dicen no haber oído en su vida música clásica. Que los hay…

Salud mental

Los psiquiatras que estudian al fulano que en el día de ayer viajó desde Cuenca hasta Madrid, irrumpió con engaño en el domicilio familiar de Bárcenas, amarró a su esposa e hijo y les exigió la entrega de sus célebres pendrives, todo ello para “salvar a España”, según sus propias declaraciones, se centran ahora en concretar si al detenido se le fue la pinza definitivamente antes o después de comenzar a ver todas las noches El gato al agua, o como se llame ahora su reedición en la cadena episcopal que tanto contribuye cada noche a la desaparición de la poca salud mental que le va quedando a los españoles (véase también la entrada ¡Que Dios no lo quiera!)

Mercadillo

Bill Gates, preguntado por su inversión en FCC: “Ha sido apasionante, nunca había estado en un mercadillo”.

¡Que Dios no lo quiera!

No sé si conocen a un tal Merlos, probablemente la estrella emergente de nuestra derecha cañí, taurina y asilvestrada (la de de siempre, vamos), como demuestra su reciente fichaje por La Razón del entrañable Marhuenda, se supone que para sustituir a medio plazo a un Ussía que ya no da más de sí, convertido en un semiautista encerrado en sus eternos veraneos en San Sebastián. Lo conozcan o no, el Merlos ese, anoche, en el informativo de los obispos que inflama diariamente con entusiasmo digno de mejor causa, se la pasó repitiendo como un mantra la frase que encabeza este breve desahogo. ¿Que qué era lo que al apuesto joven -las postulantas del Opus Dei hacen cola en todos los corteingleses del mundo para que les firme cualquier cosa: un exabrupto, una braga de cintura alta, la estampita de San Josemaría- le llevaba a realizar repetidamente tan altas exclamaciones? Pues si lo entendí bien -y prometo por mi honor que estaba haciendo zapping en estado de completa sobriedad- lo que le preocupaba era que algún exaltado, Dios no lo quiera, llevado por una santa ira fácilmente comprensible, Dios no lo quiera, le descerrajara seis tiros, ocho si el arma lo permite, Dios no lo quiera, en su cansado cuerpo a esa mujer ya madura que, tras ser puesta en libertad por una decisión de la masonería internacional reunida en Estrasburgo, ha convertido a Bárcenas en apenas un par de días en un personaje de la historia del Medievo, lejano, difuminado por el paso de los siglos… Milagro que Mariano Rajoy y su escudera La Cospe deben estar agradeciendo con fervor al mismo Dios citado por el preocupado Merlos, o en su defecto a uno muy parecido.
No estoy muy al tanto de las leyes que se aplican hoy día en España, si es que se aplica alguna todavía. Pero supongo que la incitación al asesinato -por muy piadosa que sea la forma bajo la que se camufle-, y más si se produce en un medio de comunicación de concesión pública y financiado, además, por una confesión religiosa mantenida prácticamente en su totalidad por el Estado, merecerá si no una multa, que no está la Iglesia para dispendios, como repiten sus portavoces cada diez minutos, al menos una amonestación. Pues esperen sentados porque el ministro que debería decidirlo es ni más ni menos que el renacido Gallardón, el niño que fue progre y le gustaba la ópera. Y el que debería llevar ante el juez al infractor es, casualmente, un tal Fernández, el que no saca la mano del bolsillo del crucifijo ni aunque le vayan la fe y la vida en ello.
Así que, si se trata de lamentar los hechos, y hasta de reprender al pollopera por lo sucedido, ya solo nos quedan los obispos, los patrones del chaval con ambiciones. Los que nos venden, cada día, paz y amor, perdón y comprensión y luego van y sueltan, cada noche, al tal Merlos.

Cataluña según Vargas Llosa

Parece que el artículo de Vargas Llosa, publicado en El País, en el que el Nobel de Literatura ofrece al universo todo sus reflexiones sobre la cuestión catalana está provocando ciertas reacciones. No puedo comentar nada al respecto porque si me cuesta ya -y desde hace ya muchos años- leer una novela del agraciado limeño, ni se imaginan lo que me pasa cuando se trata de que el morenazo venido a cano exprese sus opiniones políticas..
Para entenderme bien conviene no olvidar que estamos hablando del hombre que, hace ya unos cuantos años, reunió en una inmensa plaza a millones de inditos peruanos y estuvo durante horas explicándoles lo que podía hacer por ellos el neoliberalismo, tan en boga en el momento en que sucedieron los hechos, en pleno apogeo posreaganita. Lo escucharon respetuosamente, los inditos, sin dar la más mínima señal de impaciencia, como es propio de los naturales del altiplano, y al terminar un representante de los congregados se dirigió a él con voz muy queda, casi como pidiendo perdón, y le dijo más o menos lo que sigue:
– Nos ha gustado mucho, don Mario, todo lo que nos ha dicho. Y nos lo ha explicado todo muy bien para que lo entendiéramos sin equivocarnos. Pero, con todo respeto, don Mario, y con su permiso, si no le importa, ¿sabe, don Mario…? que nosotros, usted perdone, pero votaremos al chinito…
Con las consecuencias que todos seguro recordarán.

…y los payasos

Disfruten a sus anchas con la caras de Pompoff y Thedy que ofrecían este mediodía los ministros estrella del ala dura nacionalcatólicaopusdeiana mientras trataban de explicar a duras penas todo lo que piensan hacer, aparte de indignarse, para evitar que la malvada Estrasburgo saque a pasear a los cientos de etarras y violadores que los esfuerzos del Gobierno habían logrado mantener a buen recaudo hasta la fecha. Se me ocurre que si no querían pasar el mal rato, bien podían habérselo pensado antes, que tiempo han tenido de sobra…

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