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Archivar para el mes “enero, 2012”

La Revolución y ocho euros

Lo acabo de comprobar: en la web de Cinesa me cobran 8 euros por una entrada para esta noche en el cine Capitol (Gran Via, Madrid) para ver el remake de David Fincher de las películas suecas sobre las novelas del fallecido, un poco antes de convertirse en el superventas del tercer milenio, Stieg Larsson. Era un buen plan (bueno, aceptable y vale) pero va a ser que no. Este fin de semana (y el próximo, y el siguiente) ahorrarse ocho euros puede ser uno de los actos más revolucionarios que puedan imaginarse. Piénsalo bien. Si el mundo entero decidiera no ir al cine los próximos cuatro fines de semana, si decidiera no comprar un disco editado por una multinacinal hasta nueva orden, ¿cuánto crees que tardaría la todopoderosa industria del entretenimiento global en pedirle a su presidente Obama que, por favor, reabra como sea el maldito Megaupload? No se trata de empezar una huelga de hambre o jugarse la vida en la plaza Tahrir, ni siquiera de acampar en la Puerta del Sol. Basta con comprender que, a veces, un sencillo gesto de indignación puede desatar un auténtico maremoto.

Insisto: piénsalo. Puede ser lo más audaz que hayas hecho desde que, de niño, decidiste no ser nunca del Real Madrid. Y ademas te ahorras ocho euros.

Horteras globales

Hace unos días nos enterábamos de que Rihanna se gastó, en una ducha con champán para celebrar el final de su última gira, el sueldo de todo un año del titular de uno de los nuevos minijobs que prepara nuestra patronal con la sonriente complicidad del gobierno Rajoy.
RihannaHoy sabemos que Beyonce le ha regalado a su rora recién nacida una cunita a modo de carroza de ni se sabe cuántas decenas de miles de dólares. Por suerte, la niña es aún muy pequeña y todavía existe alguna posibilidad de que, de mayor, no se parezca a su madre.
El problema no está en ser hortera y presumir de ello. Cada cuál es muy dueño de gastarse su dinero en lo que le plazca, sobre todo si se lo gana decentemente y no como el ¿señor? Del Nido. Y hasta puede haber razones íntimas, profundas y muy respetables que expliquen lo que parece incomprensible (¿sabe alguien a que edad se duchó Rihanna por primera vez?; ¿había spa en la chabola en la que se crió Cristiano Ronaldo?).
cunita de Beyoncé JuniorEl problema es otro. Lo que se hace más difícil de entender es por qué lo cuentan. Lo logico sería pensar que, con la que está cayendo, los jóvenes parados y milieuristas que sin duda forman en parte el público habitual de ambas divas ya se hubieran reunido en alguna plaza céntrica para quemar sus posters y cedés de las susodichas. (Por mucho menos, por apoyar a Gore, desaparecieron miles de copias de discos de Springstenn en la América profunda.)
Pues no, más bien parece que desde que las noticias se hicieron públicas las redes sociales han visto incrementarse el número de seguidores, las ventas han aumentado, y las peticiones de entradas para próximas giras colapsan la red. ¿Incomprensible? Sí, para una persona normal. Pero en la América de la Gran Depresión los muertos de hambre pegaban la nariz en las ventanas de los restaurantes de lujo para ver comer a Errol Flynn. Y la chusma romana se daba de hostias para sentarse en las primeras filas del Coliseo en donde los leones se comían a los cristianos. Seguro que los representantes de B. y R. saben muy bien lo que hacen autorizando la difusión de estas noticias. Por eso ganan lo que ganan, ellas y sus representantes. ¡Que siga el espectáculo!

Amiguitos del alma

Coinciden en la misma portada dos noticias ya de por sí inquietantes pero cuya simultaneidad nos lleva a una conclusión casi terrorífica. “El Gobierno no va a permitir que ninguna autonomía quiebre” (dicho por Montoro en reunión con las comunidades gobernadas por su partido), es la primera. La segunda: “Moody’s rebaja la deuda valenciana a nivel de bono basura”.
Seamos serios: ¿esto no es el anuncio de una amnistía? ¿Cómo va el ministro de Hacienda a “no permitir” que ocurra lo que parece inevitable? ¿Hay alguna otra forma de lograrlo que no sea cubrir el agujero? ¿Para eso va a servir la recién anunciada subida de impuestos?
Está más que claro: van a repetir con las autonomías (que son, en la práctica, sus autonomías) lo mismo que con escasas excepciones todos los gobiernos del mundo (y, en su caso, algunas entidades supranacionales) vienen haciendo con los bancos desde hace tres años para acá: tapar, cubrir, amnistiar, mirar para otro lado…
Y tiene especial sentido que todo esto ocurra, ahora y con este gobierno, precisamente en la comunidad autónoma en la que su presidente, hoy sentado en un banquillo por unos pocos trajes que ni siquiera eran ingleses, llamaba, melifluo, “amiguito del alma” al principal conseguidor de una trama corrupta diseñada para vaciar las arcas públicas de la comunidad ahora calificada por Moody’s como simple basura.
Nadie duda ya que, hace tres años, el mundo en general sufrió el mayor robo a mano armada de la historia contemporánea. Por aquí parece que no ha acabado.

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